Carta excéntrica

Lecturas de verano

La pila de libros pendientes ha bajado bastante este verano, con algunos muy recomendables. Casi todo ficción, para relajar. Cosas como Canto yo y la montaña baila, de Irene Sòla, para perderse entre sus paisajes y criaturas. También Bailaréis sobre mi tumba, lo último de Alba Carballal revisitando la Galicia del cambio de siglo (y la ruta del bakalao).

Más novelas, como La autopista Lincoln (Amor Towles), con peculiares personajes en la carretera; un clásico contemporáneo como El mar (Jon Banville) y ciencia ficción amena y ligera de leer (La anomalía, Hervé Le Tellier), con un planteamiento sorprendente que pide a gritos convertirse en serie de Netflix o similares. Otro novelón de los de siempre (por forma y estructura) es La liebre con ojos de ámbar, con la que Edmund de Waal se da un paseo por la historia de Europa desde el XIX mediante la biografía una saga familiar y sus recuerdos.

La visita promocional de Virginie Despentes a Madrid me pilla leyendo Apocalipsis bebé, trama detectivesca que intenta desenmarañar La Hiena, un personaje que recuperará en la trilogía Vernon Subutex. Y alguna cosa más, como Rewind (Juan Tallón) o la dupla El pasajero/Stella Maris, dos novelas cortas de Cormac McCarthy que funcionan de forma independiente pero que están estrechamente relacionadas. Leídas en orden inverso al que se propone es más sencillo seguir el hilo, pero probablemente restaría disfrute a la experiencia de ir atando cabos sueltos sobre la relación y las circunstancias de los dos protagonistas.

También ha habido tiempo para algún ensayo, como La utilidad de lo inútil del recientemente fallecido Nuccio Ordine; el Shakespeare de Bill Bryson, que se devora de una sentada como todo lo que escribe este hombre y La novela de la Costa Azul. Giuseppe Scaraffia viaja pueblo a pueblo, con criterio geográfico, por los lugares de vacaciones que salpican ese rincón de Francia y amontona en el camino un compendio de breves anécdotas de personajes de la cultura europea.

De la cosa cómic, han caído como regalo Boomers, novela gráfica en la que Bartolomé Seguí recupera antiguos personajes suyos que ahora andan soplando las velas de los 60 años y Entresijos, recopilación en un tomo de las colaboraciones sobre Madrid hechas pot Víctor Coyote para M21 Magazine. Y me está haciendo ojitos el Hamnet de Maggie O´Farrell. ¿La habéis leído?