Eugenio Hernández / Twitter: @ebarcala
El sabio señala a la luna y el tonto…mira el dedo. Miles de «indignados» han salido a las calles (de Madrid, Atenas, París, Estambul…) para señalar los síntomas de la enfermedad que corroe los mecanismos de participación democrática en todo el mundo. Un malestar generalizado y compartido por amplias capas de la población que se rebelan contra los modos en que se organizan las tomas de decisiones y cuáles son las recetas a aplicar en un momento concreto, como el actual período de crisis económica. La expresión del descontento se ha plasmado, en un tiempo récord, en una serie de reivindicaciones tendentes a reformar las leyes electorales, combatir la corrupción política o hacer efectiva la separación de poderes. Todas ellas pueden ser calificadas de vagas o de concretas, al gusto, pero por las mismas razones con que pudieron ser criticados o alabados en su día otros «consensos de mínimos» expresados en términos de «libertad, igualdad y fraternidad», por ejemplo. Sigue leyendo →
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Diario de a bordo del astrovagante.