Carta excéntrica

Los garabatos de los Darwin

Como nadie está libre de contradicciones, Charles Darwin dejó dicho lo siguiente:

“Los hijos son la mayor felicidad, pero a menudo, también una gran desgracia. Un hombre de ciencia no debería tener hijos, —quizás ni siquiera esposa—, pues entonces no habría nada en este vasto mundo que mereciera la pena cuidar, y uno podría (si lo haría o no, es otra cuestión) trabajar sin descanso”.

En vista de lo cual, solo tuvo diez hijos. 🤣

Eso no le impidió terminar y enviar a su editor El origen de las especies y, como ya no necesitaba el borrador manuscrito, lo puso al alcance de sus hijos como papel reciclable para que echaran el rato. Al menos tres de ellos (Francis, George y Horace) se dedicaron a garabatear ocurrencias en el reverso de aquellos folios.

Buena parte de esos garabatos se ha conservado hasta hoy, sobre todo en el archivo de la Universidad de Cambridge, y allí hay de todo. Desde caricaturas de su padre a batallas de frutas y verduras, escudos heráldicos y soldados, pájaros, animales de granja y hasta el que podría ser el famoso sendero de pensar de Darwin, saliendo desde la puerta de la casa familiar.