Carta excéntrica

El autómata extraviado de Méliès

Gugusse et l’Automate
Georges Méliès

William Delisle Frisbee era un agricultor y maestro de escuela del oeste de Pensilvania que, tras el trabajo diario, se dedicaba a recorrer en carromato los pueblos cercanos para exhibir en ellos algunas de las, entonces, novedosas películas mudas.

Su bisnieto, Bill McFarland, encontró no hace mucho entre los viejos recuerdos de su antepasado un cortometraje de apenas 45 segundos. Resultó ser una de las películas perdidas de Georges Méliès, quien rodó más de 500 aunque solo se conservan copias de la mitad.

La Biblioteca del Congreso de Estados Unidos ha restaurado el hallazgo de McFarland. Un cortometraje de 1897 donde un mago (el propio Méliès) da cuerda a un autómata, vestido de Pierrot y subido a un pedestal. El argumento es un poco del estilo de los títeres de cachiporra pero, ademas del valor histórico, supone la primera aparición en el cine de algo que podríamos llamar un robot. Un robot que toma conciencia de sí mismo y se rebela contra su creador.