Carta excéntrica

Casas de citas LVI

“Tuvo una sensación de paz; cuanto la rodeaba, los árboles, el camino, la lluvia, incluso la noche, emanaba calma. «Todo lo que ocurre es bueno», pensó. Las cosas se simplificaron de manera definitiva. Contempló las acacias peladas que flanqueaban el camino, el paisaje que un poco más adelante se perdía en la oscuridad, percibió el olor asfixiante de la lluvia y del barro y no le cupo la menor duda de que estaba actuando de forma correcta y acertada. Recordó lo ocurrido durante el día y comprobó con una sonrisa que los hechos estaban conectados; le dio la sensación de que esos acontecimientos no se relacionaban de forma casual y aleatoria, sino que hasta el vacío entre ellos era salvado por un sentido indeciblemente bello.”

Tango satánico, László Krasznahorkai.