Carta excéntrica

El brazalete de Bobby Moore

Para aclimatarse a la altura con vistas a la disputa del Mundial de México 70, la selección inglesa (que defendía el título tras vencer en la cita de 1966) disputó una serie de partidos preparatorios en distintos países de Sudamérica.

Durante su estancia en Colombia, el combinado se alojó en el hotel Tequendama de Bogotá. Una empleada de la joyería ubicada en el hall, Clara Padilla, denunció que tres jóvenes habían robado de las vitrinas un valioso brazalete de oro y esmeraldas y les identificó como jugadores de la selección inglesa. En su declaración, afirmó que el autor material habría sido el capitán del equipo, el mítico Bobby Moore.

Moore fue detenido e interrogado, aunque negó toda implicación. El caso generó una intensa y opaca ronda de contactos entre policías, funcionarios, políticos y diplomáticos de Colombia y Reino Unido para resolver discretamente el asunto, mientras la dependienta sufría el acoso de la prensa británica, al considerarla responsable de una campaña de calumnias con el fin de desestabilizar a la selección a pocas fechas de comenzar el Mundial.

Bobby Moore permaneció en arresto domiciliario durante unos días y estuvo a punto de perderse el partido inaugural, pero fue finalmente exculpado. La denunciante abandonó su trabajo y un país en el que se convirtió en celebridad a su pesar.

La joya robada nunca apareció.

A lo largo de seis episodios, el podcast “El Capitán y el brazalete de esmeraldas” recaba nuevos datos y testimonios que hablan, por ejemplo, de que los jóvenes futbolistas (Moore incluido) habrían protagonizado varios incidentes similares durante la gira americana, con desapariciones de documentación, carteras y otros objetos. Además, ha localizado y entrevistado a la hoy anciana Clara Padilla, quien mantiene su versión y cuenta cómo aquella denuncia le cambió la vida.